Entre Huásabas y Granados, en 1959, un avión tripulado por Robert Nashold se estrelló y los pobladores presenciaron también el descenso en paracaídas del piloto.
El 4 de agosto de 1959, una avioneta de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos se estrelló en una montaña entre Huásabas y Granados, en Sonora. Esta historia es contada de voz a voz por los pobladores y familiares de las personas que esa noche de lluvia vieron caer el avión cerca del río y luego auxiliaron a aquel piloto que se quedó sin combustible luego de que su brújula quedara sin funcionamiento y desviara su destino hasta suelo mexicano. Aquella noche de 1959 el poblador de Huásabas, Jesús Venancio Urquijo, se encontraba leyendo cuando entre la lluvia escuchó el sonido del avión que sobrevolaba de cerca los pueblos. El señor Urquijo junto a Ignacio Fimbres y otros pobladores salieron rumbo al cerro donde vieron caer también el paracaídas. Esto se encuentra narrado en el libro Huásabas, Sonora su historia y genealogía, de los autores Francisco Leyva Fimbres en coautoría con Ricardo Durán.
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