Huachinera, cuyo nombre proviene del Ópata que significa ¨mesa de la huata sagrada¨, aunque también hay quienes dicen que significa «lugar de los pinos», es una comunidad profundamente arraigada en las tradiciones de la Sierra Alta de Sonora. A diferencia de otros asentamientos, Huachinera posee una historia marcada por su papel como una misión establecida para la evangelización y consolidación de la frontera Serrana. Su identidad es una mezcla de resiliencia ante el entorno montañoso y un profundo orgullo por su origen ganadero y forestal.

Fue fundada originalmente como una misión jesuita en la segunda mitad del siglo XVII, sirviendo como punto de avanzada en la zona habitada por los Ópatas. A través de los siglos, el pueblo evolucionó de ser un centro misional a convertirse en un nodo vital para la ganadería regional. La historia de Huachinera es la de sus familias, quienes han sabido preservar las costumbres de sus antepasados, manteniendo viva la cultura de la vida en la Sierra Alta.

Fue fundado en 1645 con el nombre de Juan Evangelista de Huachinera por el misionero Cristóbal García.