Cabalgata Desierto, Mar y Montaña

de El Palmar a El Aguaje de San Carlos, Guaymas, Sonora

Por Enrique Yescas E

“Cuando vayas a la Sierra Alta me llevas, conozco pueblos pero quiero conocer otros lugares” me había dicho Manuel Escobar, un distinguido ganadero de Guaymas, establecido desde antes de Rafael Caballero en los linderos de las tierras de Babiso de Navarro, hoy, al norte de la zona turística de San Carlos en su asentamiento Rancho El Palmar..

Llegué a saludar a Manuel como lo hago con frecuencia los fines de semana que estoy en San Carlos, muy temprano, a tomar café y escuchar su ilustrativa plática siempre aderezada de anécdotas, chascarrillos y sobre todo, nombres y fechas precisas de la historia de Guaymas y de San Carlos.

“¡Vamos! un día me dijiste que querías conocer para allá para el aguaje, vamos, voy por un gallo a un rancho ahí, en El Aguaje. Vamos y venimos al rato” me dijo Manuel y yo, presto fui a mi Hummer, tomé la cámara y el sombrero y me trepé en el jeep descapotado y alterado para el off-road que manejaba Fernando, su hijo. Quedé prendido del paisaje, el rancho y la bonhomía de Crisóforo Dávila Durazo, con quien luego, luego entablé plática de los Durazo que conozco y de Granados, su origen.

La primera vez que fuimos al cañón a explorar las condiciones del terrreno

Pasó el tiempo y en octubre me escribió Jorge Noriega para decirme que “ahora si parece que se va a hacer, tenemos viaje al Rincón de Guadalupe, luego te confirmo”

-Pasaron los días y un día me confirmó la fecha para subir al Rincón de Guadalupe, expedición de a caballo partiendo del pueblo de Bacadéhuachi. 

Unos meses antes me había encontrado yo a ese grupo en una expedición de cabalgata que hicieron en Yécora, del pueblo a la cueva de la momia; los había retratado solamente en el camino bajo el puente y cerca del pueblo y después subí a pernoctar allá en la granja que está cerquita del cielo, donde Jorge y su familia tienen huertas y empaque de manzana.

Encuentro en Yécora

Pues bien con esas vivencias y con esos antecedentes y experiencia me atreví a invitar a Manuel a que me acompañara a seguir a los cabalgantes en el ascenso a El Rincón de Guadalupe y cuál fuera mi sorpresa que le brillaron los ojos y se emocionó desde el momento en que lo invité. Pasó el tiempo fuimos al Rincón, acompañamos a los cabalgantes y a la cabalgata y ahí Manuel estableció contacto y hasta anécdotas, experiencias y coincidencias familiares con más de uno de los asistentes allá reunidos, primero en la casa de Gaspar Galaz y después en el convivio allá arriba en el “rancho de los padres” como le dicen al lugar los de Bacadéhuachi

El Rincón de Guadalupe es un lugar único: fincas de adobe a la orilla de un arroyo y al pie de un cerro con un manatial perene en la sierra de Bacadéhuachi en los límites con Nácori Chico. Otros artículos aquí lo describen.

Una vez entrados en conversaciones e identificado el ganadero ranchero de San Carlos con los Cabalgantes rumbo al Rincón, empezaron las historias de Santa Ana, de los hermanos Enrique†, José Luis y Arturo Salgado Bojórquez y sus cabalgatas por los pasos de Kino. Muchas coincidencias entre el egresado de la Uni-Son Santa Ana y los Salgado surgieron en las pláticas durante el trayecto y la pernocta en la sierra de Bacadéhuachi esa vez.

“A ver cuándo nos visitan y hacemos una cabalgata allá en San Carlos está muy bonito para el lado de la sierra” dijo Manuel, «se van a llevar una sorpresa»

Y en efecto, entrando el año 2026 empezaron las preguntas que si cuándo sería esa cabalgata que había prometido Manuel. Pero Manuel se tardó más de un mes en armar el plan; permisos, logística, suministros para cabalgantes y cabalgaduras y por fin se estableció el día 20 de febrero, fecha en la cual partiríamos del rancho de Manuel y cabalgarían por casi 30 Km del Rancho El Palmar, rumbo al rancho San José de Robinson pasando por el Aguage de Robinson, también rancho ganadero establecido en la Sierra del Aguaje.

Y se e llegó el día

Una mañana fresca de febrero, con clima primaveral y brisa playera, techo de nubes escasas que moteaban el suelo con sus sombra dieron marco a un recorrido espectacular que dejó sorprendidos a todos los participantes que por cierto, han recorrido ya y conocen gran parte del estado de Sonora, desde el desierto hasta la sierra.

Pero aquí se llevaron gran sorpresa; en ese recorrido pasaron por desierto, playa, acantilados a la orilla del mar y recorrieron arroyo arriba, el Cañón del Aguaje de Robinson, llamado así por uno de sus rancheros originario de quien aún hay descendientes en Guaymas.

Salimos por el bulevar escénico de San Carlos rumbo a La Manga; en la Manga tomamos una calle al norte y en alguna vereda nos asomamos a la playa y cabalgamos hasta el mar, luego de subir cerritos teníamos al mar abajo de una pared, seguimos al norte llave en mano de las grandes puertas vigiladas que dan acceso para seguir rumbo a los cerros al Este, y en pocos minutos ya estábamos en medio de dos paredes rojizas en el centro de un cañón.

La narración de este recorrido la cuentan mejor las oportunas fotos que ilustran este artículo y los comentarios aportados por algunos participantes.

Primera Cabalgata Palmar-Aguaje, San Carlos
Amigos y anfitriones con experiencia y vocación formaron el primer contingente de la primera cabalgata por estos ranchos en la Sierra del Aguaje al norte de San Carlos. Se armó con el encuentro de un grupo selecto de los Cabalgantes tras las huellas del Padre Kino que han recorrido todo el estado de Sonora y conjugan la aventura, la historia, la naturaleza y el estudio de la obra del ilustre misionero y, como anfitriones, los amigos ganaderos de Guaymas y San Carlos, invitados por el ranchero don Manuel Escobar, cuya familia reside en esas tierra desde los tiempos del primer propietario, Cayetano Navarro y su descendencia. Junto con Manuel, también como anfitriones, sus hijos Manuel, Fernando y Ricardo y los vecinos el ranchero Crisóforo Dávila Durazo del rancho El Aguaje de Robinson, y un grupo de ejidatarios del ejido Pancho Villa que lidera Rogelio Rigoberto Morales Valencia y los residentes del rancho San José de Robinson.

Potencial de desarrollo y oportunidad de turismo sostenible

El trayecto que comunica a estos ranchos va por el cauce de un arroyo que forma el Cañón del Aguaje de Robinson, que va del parte-aguas hasta la playa rumbo al poniente y hasta la carretera Mex15, rumbo al oriente; de ahí su potencial de desarrollo

La cabalgata es uno de los proyectos turísticos más amigable con ese maravilloso y prístino entorno natural. Proyectos de turismo sostenible como glamping, senderismo, escalada y rappel podrían ser posibles y aseguran futuro y preservación al mismo tiempo.

La cabalgata cruza por propiedad privada desde que sale de la zona turística de San Carlos. Ranchos ganaderos, parcelas ejidales, cotos de caza vigilados y terrenos en proyecto de desarrollos inmobiliarios a la orilla del mar. Más adentro del cañón, las reglas y leyes de ecología gobiernan el espacio y el comportamiento, pues el área es una reserva natural protegida que está monitoreada en su flora y fauna e impactos naturales y del hombre.

Esta vez los conductores de la cabalgata son colonos y parte de la población y asentamientos establecidos ahí, quienes tienen derechos y autoridad sobre el tema.

Proponemos que sea anual

Más de una vez escuchamos las voces “¡Hay que hacerla cada año! ¡Que se haga oficial!. Y en eso ya trabajan los organizadores buscando la oportunidad y estableciendo un buen plan sustentable y sostenible, generador de derrama turística y memorable para los participantes.

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