Una Plática con Dios

Pioneros de Ciclismo de Montaña

Julio 2013.- Con motivo del reciente paseo ciclista efectuado en Yécora, con gusto publicamos esta colaboración publicada originalmente en revista Imágenes de Sonora en el año 2003.
Por Hernán Belisario  Moreno E.

Hace unos años descubrí que una de las mejores herramientas para ir en busca de aventura es la bicicleta de montaña, ellas te llevan a todas partes, en silencio y soportan el castigo de un camino en malas condiciones o por donde no hay camino, trazando uno nuevo.

maderero

Un fin de semana de julio del 2002 en la Mesa del Campanero en Yécora, por asuntos de trabajo (realmente fue un placer) fuimos al campamento de verano propiedad de Jorge Noriega en el corazón de la Mesa. Una vez terminada nuestra labor, era hora de disfrutar el lugar, esto se traduce en ciclismo de montaña de calidad, Partiendo de la

Mesa Del Campanero, hay dos rutas idóneas para el ciclomontañista experto y algún novato aventado. Uno es el “camino viejo” a Yécora y el otro es el camino a Bermúdez Chihuahua, ambas rutas tienen paisajes que quitan el aliento y llenan los sentidos. Así que nos preparamos para tomar la primera de estas, “el camino viejo”, en compañía de mi compadre Sergio Quiroz  y Oscar Palacios, ambos consumados ciclistas. Los visitantes utilizan el camino “nuevo” ya que es el mas corto y por lo tanto mas utilizado por los nativos del lugar. El camino viejo, casi olvidado, muy accidentado y erosionado por las lluvias es justo lo que buscamos los ciclistas de montaña, un reto serio y diferente. Es muy raro ver un vehículo por este camino, pero algunos locales lo transitan con bestias de carga. Son poco mas de nueve vertiginosos kilómetros de la Mesa a la carretera. Hay que ser cauteloso ya que durante la época de lluvias el suelo es algo suelto, es bueno poner atención a la condición general de los frenos de la bicicleta, requiere que su estado sea perfecto al igual que los tacones de las llantas.

En este tipo de excursión, es prudente llevar algo de equipo adicional como una cámara extra, parches, algo de herramienta Barras de Energía por que te va a dar hambre y algo de primeros auxilios, vendas, gasas, cinta adhesiva, algún tipo de desinfectante para raspones y quemadas etc. También es buena idea portar un par de Walkie Talkies con frecuencia FRS, estos cuentan con un largo alcance y con 14 canales para escoger, en verdad son muy útiles.

Era una tarde excelente para pedalear, la experiencia de bajar como bala por ese esplendoroso bosque lleno de pinos y verdor no es algo que un árido hermosillense disfrute todos los días, menos en Julio, de hecho es tan raro, que asusta la cantidad de ardillas que aparecen por el camino, y evitar aplastar a un par  de estos léperos roedores es parte de los obstáculos de la ruta (a propósito de ardillas, no dejes las calcetas tendidas afuera y colgando de las alambradas de púas durante su época de celo, que es  justo en Julio).

Pedaleando los tres por el sendero, entre las sombras de los pinos y casi al atardecer, los rayos del sol con dificultad penetraban, dando un ambiente con aroma a pinos y aventura, tal vez con un toque de nostalgia. A una velocidad de 34 kilómetros por hora casi no te da tiempo de reparar en el paisaje, tus ojos están pegados al camino, de lo contrario, estas pidiendo, no, rogando por una buena caída.

No tenía en mi agenda una plática con Dios esa tarde, pero el ambiente y ese paisaje me hicieron detener con ambos frenos la marcha. Frente a mi, y a un lado del camino, un grupo de gigantescos pinos jugaban con unos rayos de sol que llegaban a mi cara y los acompañaba un melancólico viento entre sus ramas  dando la impresión de estar dentro de un templo, un templo natural, y pensé que tanta belleza solo podía ser obra de Dios y una pequeña oración broto de mis labios..”Bendice a los que amo”. Automáticamente tomé el pedal con el pie sin quitar los ojos del paisaje, liberé los frenos y continué el camino con el alma renovada, justo ahí, en la sierra de Sonora, entre los pinos y el pedalear con ritmo rumbo a Yécora. Quien lo iba a pensar.

Por el radio de FRS Sergio y Oscar me comunicaron que ya habían llegado a la carretera, al reunirnos continuamos con  la segunda etapa de la ruta, son 17 kilómetros por la carretera con tantas curvas como espalda de serpiente de cascabel y  en descenso, rodando por un asfalto cercano a lo excelente, levantamos  una velocidad de mas de 70 Km/Hr.  Y con la adrenalina hasta el copete llegamos a Yécora.

Bermúdez Chihuahua es un pintoresco pobladito rodeado de aserraderos a 18 Km. de la Mesa justo al sureste cruzando la división estatal. Es también un recorrido lleno de paisajes con huertos y montañas de pastos altos y pinos. Recorridos de esta naturaleza no serian posibles si no fuera por los 21 grados centígrados de temperatura máxima y 9 de mínima en pleno Julio. Esta ruta es más adecuada para los ciclistas novatos ya que se trata de un camino por el cual un pick up transita con relativa facilidad. Este camino termina en un tranquilo río al margen del pueblo. Ahí puedes descansar de tu largo viaje y pensar muy a fondo si quieres subir la cuesta de 18 kilómetros a la mesa pedaleando o pedir un aventón. Si, lo confieso, yo use la segunda opción.

Todos los días que sales a pedalear encuentras una buena dosis de aventura por las diferentes rutas del desierto o la montaña, hay días, que solo encuentras un fuerte jodazo contra el suelo si no pones atención al camino, y hay otros, solo unos pocos, que terminas por encontrar algo que no buscabas, o tal vez, algún día, cuando recorras en tu bici el camino viejo a Yécora una tarde de verano terminaras por encontrarte a ti mismo.

Ing.Hernán Belisario Moreno Espinoza, además de sonorense con sólidas raíces en su tierra, es estudioso del campo, le gusta escribir y disfruta del ciclismo sobre todo en escenarios naturales.

 
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